Las centrales solares triunfan en las licitaciones eléctricas de América Latina

En Perú, México y Chile, entre otros mercados, se han marcado precios récord, en algunos casos de alrededor de 30 dólares el megavatio hora. Ello se ha producido en un contexto de exceso de capacidad de producción de módulos fotovoltaicos, lo que ha generado una gran presión para el desarrollo de mercados emergentes.

En México, la solar incluso registró precios más bajos que la eólica. Fue la primera fuente por volumen de electricidad adjudicado en las dos licitaciones eléctricas de este año. En el certamen resuelto en marzo la solar acaparó las tres cuartas partes y en la licitación de septiembre se hizo con algo más de la mitad. A diferencia de otras subastas renovables internacionales, en México no hay categorías por tecnología sino que las distintas fuentes denominadas limpias compiten en el certamen.

El caso mexicano destaca en el panorama internacional debido al gran volumen de proyectos adjudicados y los bajos precios obtenidos. El arancel de importación sobre los módulos solares no ha sido impedimento para que 1.796 megavatios (AC) en proyectos solares resultaran adjudicados en la licitación de marzo a un precio medio de 44,9 dólares el megavatio hora. Y en el certamen de septiembre los precios fueron incluso más bajos: 1.823 megavatios (AC) se adjudicaron a un precio medio de 31,7 dólares estadounidenses el megavatio hora, según estima la asociación solar mexicana Asolmex. Ello supone en conjunto 3,6 GW (AC) en proyectos fotovoltaicos ganadores.

Los resultados de las licitaciones mexicanas están en la línea con lo que ha ocurrido en otros mercados latinoamericanos en el último año y que ha marcado nuevas pautas en el sector energético. Desde una perspectiva cronológica, Chile dio el pistoletazo de salida con una licitación en octubre del pasado año que aspiraba a una mayor participación de proyectos renovables. El resultado fue que la solar y la eólica se hicieron con la totalidad de los contratos superando en precios las ofertas de las tecnologías convencionales.

Las tecnologías fotovoltaica y termosolar ganaron la cuarta parte de los 1,2 teravatios horas adjudicados. El resto correspondió a proyectos eólicos. Un proyecto fotovoltaico marco el precio más bajo con 65 dólares el megavatio hora, mientras que el precio medio de la energía solar adjudicada se situó por debajo de los 70 dólares el megavatio hora.

Más volumen de solar se adjudicó en Brasil a finales del año pasado aunque a un precio más alto. En concreto, en una licitación específica para la fuente solar celebrada en noviembre pasado en Brasil se adjudicaron 1.115 megavatios a un precio medio de 297,4 reales brasileños (93 dólares estadounidenses) el megavatio hora. En Brasil, las licitaciones eléctricas son en moneda local al contrario que en otros países por lo que el precio obtenido está sujeto a las posibles fluctuaciones en el tipo de cambio y la depreciación de la moneda.

La gran sorpresa en el panorama internacional llegó en febrero en una licitación en Perú, en la que se adjudicaron 185 megavatios (AC) a proyectos fotovoltaicos a un precio medio de 48 dólares estadounidenses. Esta licitación de energías renovables contaba con una categoría específica para la fotovoltaica y en ella se marcó un récord por lo bajo de los precios ofertados por los proyectos fotovoltaicos.

Este precio se superó a la baja en la primera licitación eléctrica mexicana en la que el precio más bajo en el certamen correspondió a un proyecto solar de alrededor de 35 dólares el megavatio hora. Fuera de Latinoamérica, en concreto en Dubái, se registraba dos meses después un precio de 29,9 dólares en una licitación. En agosto, se volvía a registrar un precio récord en Latinoamérica, en concreto un proyecto de 29,1 dólares estadounidenses adjudicado en una subasta en Chile. No obstante el pasado septiembre, en la apertura de ofertas económicas en una licitación de nuevo en Emiratos Árabes Unidos, esta vez en Abu Dabi, se registraban precios más bajos: 24,2 dólares por megavatio hora.

Muchos países observan esta acelerada tendencia a la baja del precio de la solar y reaccionan con rapidez. Como es el caso de Argentina, que adjudicó en octubre 400 megavatios solares a un precio medio de 59,75 dólares estadounidenses el megavatio hora en la licitación RenovAr 1 lanzada a principios de año. Al anunciar los ganadores hace dos semanas, el gobierno argentino convocaba una “repesca” para los participantes de la primera, en la que adjudicará un cupo adicional de 200 megavatios y para el que ha fijado como reto el reducir el precio máximo obtenido en la primera ronda. Una próxima gran licitación se espera que sea convocada en mayo de 2017.

Más ralentizado es el desarrollo del proceso de la licitación de 150 megavatios en El Salvador, en la que se adjudicarán 100 megavatios solares y 50 megavatios eólicos. Como ha ocurrido en otras licitaciones eléctricas últimamente, la fecha de resolución del certamen se ha retrasado debido al gran interés por la licitación. Esta subasta, que se lanzó el pasado mes de febrero, se resolverá previsiblemente en enero de 2017.

También en los próximos meses se celebra una importante licitación en Brasil y se prevén nuevas convocatorias en países en donde la solar ya se ha hecho un hueco. El certamen en Brasil, que cuenta con una categoría específica para la fuente solar, tendrá lugar a mediados de diciembre. En Chile se prevé la convocatoria hasta finales de año de una licitación por 3.800 megavatios hora y hasta abril se prevé la convocatoria de la tercera subasta eléctrica en México.

Las diferencias entre los distintos países latinoamericanos y otros mercados en los que también se han registrado bajos precios, como Zambia en donde la solar ofertó recientemente un precio de 60 dólares estadounidenses el megavatio hora, son notables. Los costes laborales, los precios de los terrenos y los precios de los componentes de las centrales fotovoltaicas difieren, así como también las condiciones de financiación.

Los módulos solares cada vez representan un porcentaje menor en el coste de los proyectos. Sin embargo, la gran bajada de precios en el último año ha dado un buen empujón para que se desarrollen mercados solares emergentes. Los próximos meses mostrarán cuál es la tendencia y si se produce un repunte en los precios de las ofertas de proyectos solares en algunas licitaciones. También habrá que esperar para ver si las centrales adjudicadas hasta la fecha consiguen llevarse a cabo en tiempo y forma. De momento, parece que las licitaciones de suministro básico se han convertido en el mayor mecanismo para la incorporación de la solar en México y en otros mercados latinoamericanos e internacionales. (Blanca Díaz López)