El coste de las grandes centrales solares cae por debajo de 1,50 $/W en Estados Unidos

Múltiples factores están reduciendo los costes de los sistemas solares en Estados Unidos a unos niveles nunca vistos. Especialmente en los sistemas a escala de central, según reporta un informe del Laboratorio Nacional de Energías Renovables (NREL, por sus siglas en inglés). El organismo dependiente del Departamento de Energía estadounidense indica como causas de la continua reducción la bajada del coste de componentes, el incremento de la competencia, costes generales más bajos y una mejor configuración de los sistemas.
En su informe “Tendencia del coste de los sistemas solares fotovoltaicos en Estados Unidos Q1 2016” (U.S. Solar Photovoltaic System Cost Benchmark Q1 2016), NREL muestra un coste de 2,93 dólares por vatio para el típico sistema residencial de 5,6 kilovatios en el primer trimestre de 2016, y 2,13 dólares por vatio para instalaciones solares comerciales de 200 kilovatios. Para las instalaciones a escala de central, los autores indican 1,42 dólares por vatio para parques solares de 100 megavatios sobre estructura fija y 1,49 dólares vatios para centrales de la misma potencia pero equipadas con sistema de seguimiento de un eje.
Dichas cifras representan una reducción anual del 4 y 6 por ciento en los costes de los sistemas comerciales y residenciales, respectivamente, y una impresionante reducción del 20 por ciento en los costes de centrales a gran escala sobre estructura fija. NREL indica que si bien la caída del precio de los componentes es un factor relevante, “el incremento de la competencia, los menores costes generales de instaladores y desarrolladores, la mejora en la productividad laboral y la optimización de los sistemas de configuración también contribuyeron, especialmente para empresas EPC que realizan proyectos a escala comercial y de central”.
NRL también indica que mientras los costes de las instalaciones con sistema de seguimiento de un eje son ligeramente superiores, el coste nivelado eléctrico es menor en este tipo de sistemas en un determinado número de Estados, debido a un mayor rendimiento. Esta parece ser la conclusión también de desarrolladores y contratistas, puesto que los sistemas de seguimiento dominan cada vez más el mercado de grandes centrales solares en Estados Unidos.
Pero mientras los costes de los sistemas fotovoltaicos a escala de central están reduciéndose con mucha rapidez, los de los sistemas residenciales y comerciales continúan supeditados a unos elevados costes de no-hardware o “costes blandos”. A medida que el ritmo de la reducción de los costes de los módulos e inversores ha disminuido en los últimos años, la proporción de los costos de mano de obra y costes indirectos ha aumentado hasta representar el 58 por ciento de los costes de instalación de los sistemas solares residenciales, y el 49 por ciento en el caso de los sistemas comerciales.
Para la fotovoltaica residencial, la mayoría de los costes indirectos corresponde a ventas y marketing, especialmente para empresas solares terciarias como SolarCity, Sunrun y Vivint. Dichos costes representan 0,31 dólares por vatio para los instaladores, mientras que para las empresas solares terciarias o integradores significan 0,43 dólares por vatio. Los gastos generales, los costes generales y administrativos, también se han incrementado, y de nuevo en mayor medida para las empresas solares terciarias: 0,38 dólares por vatio, frente a 0,28 dólares por vatio que el informe consigna para los instaladores.
Teniendo en cuenta que en el informe se ha estipulado un factor de 0,35 dólares por vatio como beneficio neto, esas tres categorías (costes generales, márketing y venta, beneficio neto) representan más de la tercera parte de los costes totales de sistema.
Aun con costes similares de los módulos solares (considerados por NREL en 0,64 dólares por vatio en los tres segmentos), los costes indirectos son inferiores en una base por vatio en los sistemas comerciales y en los de escala de central. Esto demuestra un mayor éxito de este tipo de instalaciones a la hora de reducir costes, especialmente en las grandes centrales solares.
Un último detalle en el informe revela una fiera competencia para dominar el mercado de inversores en sistemas residenciales entre SolarEdge y Enphase. NREL indica que en 2015 los microinversores de Enphase fueron utilizados en un 24 por ciento del total de la capacidad instalada en sistemas residenciales, perdiendo con ello cuota de mercado: en los dos años anteriores casi representaban un tercio de la capacidad instalada en residencial. SolaEdge, por su parte, aumentó de un 15 por ciento a un 22 por ciento su cuota de mercado en 2015.
El precio pudiera ser uno de los motivos: los microinversores de Enphase son más caros que las soluciones de inversores de SolarEdge con electrónica de potencia a nivel de módulo. Enphase ha reducido agresivamente los precios en los últimos trimestres en un intento por recuperar cuota de mercado, lo que también ha reducido sustancialmente su margen de beneficio. (Christian Roselund)