La investigación española arrasa en la apertura de la EU PVSEC

El programa científico de la 28ª edición de la Conferencia y muestra europea de la industria fotovoltaica (EU PVSEC) que ha dado comienzo hoy lunes en París sigue siendo impresionante. Salas de conferencias llenas de público y 1.600 contribuciones, frente a las 1.800 de la edición anterior en Frankfurt, dan testimonio de que los investigadores siguen contando con financiación a pesar de la crisis que castiga al sector solar. El organizador ha prescindido de dar cifras oficiales respecto a la parte ferial, lo cual es ya en sí un indicio de que también este año la exhibición mermará en número de expositores, algo que no debe ser una sorpresa para los conocedores del sector.
El programa científico refleja el cambio de los mercados, pero no de forma tan dramática como se esperaba. Como es habitual, muchas de las ponencias se refieren a nuevas tecnologías de célula y nuevos desarrollos en los procesos de producción. Lo cual plantea la pregunta de si en Europa quedan fabricantes que puedan adoptar los nuevos desarrollos y financiarlos a largo plazo. Pero también hay muchas sesiones dedicadas a la integración de redes, la integración de sistemas de acumulación y la financiación. El programa promete.
Claude Turmes, eurodiputado luxemburgués del partido verde, recordó en la apertura de la conferencia que París acogerá en dos años la próxima cumbre del Clima de la ONU, en la que se adoptarán nuevas directrices con respecto al cambio climático. Según Turmes, esta es la última oportunidad de alcanzar la "cuota de los dos grados". Los científicos han establecido esa meta, ya que estiman que solo sería controlable un incremento de dos grados en el cambio climático hasta finales de siglo. Por este motivo, Turmes lamentó que el gobierno francés no enviara ningún ministro a la apertura de la EU PVSEC. Y casi parece que el presidente François Hollande pretendiera impedir que la prensa se hiciera eco de la apertura del gran evento científico europeo de la industria fotovoltaica: precisamente ese día invitó a los periodistas más representativos a un viaje a la costa para presentar un proyecto de tecnología mareomotriz. "El consorcio energético francés EDF puede estar contento", dijo Turmes, ya que esta tecnología solo será peligrosa para el modelo de negocio tradicional dentro de 25 años.
Turmes recordó a los actores del sector solar que no deben verse entre sí como enemigos. Inversores y científicos chinos, coreanos, europeos y americanos lejos de ser enemigos tienen una meta común. Los oponentes son otros, aquellos que ralentizan el desarrollo de la energía solar, como por ejemplo la industria del carbón. Turmes ve el motivo de esa oposición en que la fotovoltaica está llegando a ser realmente competitiva. "Sabemos por qué EDF está negociando con el gobierno británico sobre una tarifa de inyección para la energía nuclear", dijo Turmes. Los precios que se están negociando estarían entre 0,115 y 0,12 euros por kilovatio hora. La propia EDF se opone con firmeza a las tarifas de inyección de las renovables, lo que en opinión de Turmes "muestra que la fotovoltaica es exitosa". El progreso tecnológico no hay quien lo detenga, y ni siquiera la industria discográfica pudo evitar el que la gente compartiera archivos, "por lo tanto, soy optimista", concluye.
El "Informe sobre el estado de la fotovoltaica", publicado por el centro de investigación europeo, muestra claramente las causas de la actual crisis del sector: la producción se incrementó en 2012 en un diez por ciento, mientras que las inversiones disminuyeron al tiempo un nueve por ciento. En el panel de apertura, los expertos discreparon –como es habitual– sobre la importancia del mantenimiento de la completa cadena de valor solar en cada región.

Premio Becquerel para la fotovoltaica de concentración española

En la sesión de apertura también se hizo público el ganador del premio Becquerel de la Comisión Europea. El español Gabriel Sala, del Instituto de Energía Solar (IES) de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), fue el galardonado de esta edición. El director del departamento de Electrónica Física se ha hecho merecedor del premio especialmente por su trabajo en fotovoltaica de concentración (CPV). Al frente de su equipo, Sala ha desarrollado lentes para los concentradores y desarrollado prototipos de concentradores en los que evaluar su rendimiento, así como también ha desarrollado métodos para la caracterización de los módulos CPV e instalaciones en campo. También se le ha reconocido por la transferencia de conocimientos a la industria. Entre uno de sus muchos logros se cuenta el haber creado en 1981 junto con Antonio Luque la empresa productora de módulos Isofotón, firma que surgió como spin-off del IES y que ambos abandonaron hace ya muchos años. (Michael Fuhs)